Panaderia, logros y fracasos

La idea de panadería sin fabrica; es un negocio con baja inversión en maquinarias y menor personal. Consiste en comprar a mayoristas el material crudo, almacenarlo (refrigerarlo) en el local, manipular su crecimiento y ofrecerlo recién horneado. Cuando inicie esta propuesta no fue viable; tuvimos interrupciones frecuentes en el suministro del pan crudo. Frentear negocio es una expresión popular que implica, buscar alternativas, solucionar eventualidades, en fin, gerenciar.

De paso a paso levantamos la cara bonita del negocio, el frente y con mucho esfuerzo adquirimos a crédito la amasadora de 80 Kg.  Con producción limitada, la capacidad del horno no permitía trabajar con rapidez. ¿Por qué razón?  El pan crudo procesado; tiene su punto de crecimiento y luego va al horno, si se demora más de lo indicado, la malla de la masa se rompe y pierde el volumen; es como un globo de aire cuando se desinfla.  Ese equipo tenía capacidad para cuatro bandejas.

Panes panillas  colocados unos encimas de otros.

La levadura son organismos que viven, se alimentan y multiplican (20° y 30°C) en la masa produciendo: Calor, Alcohol y Dióxido de carbono o CO2, que es el gas responsable de dar volumen a la masa; a este proceso se le conoce como fermentación. Tanto el gas como el alcohol, se eliminan durante el horneado. 

A los más pequeños le digo que son animalitos que se alimentan de la masa y en su proceso se multiplican con mucha rapidez, produciendo gases que, no logran escapar de la masa y la infla como un globo. Estos organismos se mantienen vivos en temperaturas frías y muren con temperaturas por encima de los 50°C. El pan es una fuente de energía que proporciona vitaminas, fibras, aminoácidos, calcio, fósforo, potasio, magnesio e hidrato de carbono.

De vuelta al tema.   Tomé impulso de esos que se requieren para iniciar una carrera de obstáculos y necesité más que fuerza de voluntad para vender mi Mitsubishi Lancer 2001. ¡Hombre precavido vale por dos! Compré un Fiat Uno 1998 de segunda mano y el resto lo invertí en una nevera exhibidora de 6 puertas. Bandejas, rebanadora charcutera (usada) y también puse en venta el horno pequeño (cuatro puertas) para comprar uno usado de diez bandejas. Los imprevistos son inevitables y sin duda llegan cuando uno menos los espera.

El calor excesivo agrietó paredes, levantó baldosas y despegó las tuberías de plástico cercanas en donde funcionaba el horno, lo que desencadenó una filtración en la tubería de aguas negras que obligó al cierre del negocio para realizar los trabajos de reparación.

Contra viento y marea reabrimos una semana después. Hable con un joven panadero para que asistirá al negocio y solo podía de 4 de la tarde a 7 de la noche, ya que trabajaba en otro negocio. Mi amiga Solange - Daisy de la Pica comenzó a visitarnos dos o tres días por semana para atender las tareas de la casa. Pandock suministraba la materia prima y con los ingresos del taxi (Fiat Uno) y lo que generaba el negocio, pudimos cubrir con mucha dificultad los costos de personal, compromisos de pago de la amasadora y los gastos de la casa.

¡La experiencia con el panadero fue desacertada y es que a nadie le gusta trabajar sin máquinas! Pero permitió conocer las recetas y la práctica de un proceso manual. Fue su decisión retirarse y la mía en comenzar a hacer pan.  Ensayo y error.  Así fueron las primeras masas que realice. Como anécdota, una masa de pan dulce que en su proceso de crecimiento; espere dando vueltas y vueltas y no crecía. Me puse a pensar y regresando el video mental ¿Como lo hice? ¡No iba a crecer nunca, sin levadura! Los llevé al horno y ofrecí como merienda de canela, bien parecidos a los rompe muelas de canela que vendían las bodegas, en tiempo de Antaños. 

Ocho meses pasan rápido cuando se está disfrutando lo bello de la vida, de lo contrario son eternos.  Elaborar pan sin máquinas hace el proceso lento y demoraba muchas horas. Por mi mente giraba la idea de avanzar y el carro se mantenía estacionado al frente del negocio. Los movimientos de las cuentas bancarias, permitieron obtener tarjetas de crédito de altos límites y juntando las cartas, surgieron nuevas ideas.

Consulte con el amigo Pedro (constructor de la casa), los costos para demoler las paredes de la planta baja (todas) y acondicionar baños, área de cocina y la ventilación del local (extracción de calor). Tratando de alcanzar un espacio total de 72 metros cuadrados. Idealicé una panadería pequeña y presentable, con muebles en madera, aire acondicionado y los equipos que hacían falta.

Cuando una idea se cruza por mi cabeza no hay nadie que logre sacarla. Esperé cancelar los compromisos de la amasadora y el negocio presentaba ingresos reales. Decidí vender el Fiat uno y usar los límites de crédito bancario disponibles para echar manos a la obra en la remodelación.

Pedro el constructor, estimó en 10 días (máximo) para terminar los trabajos de ampliación del local, pero fueron más. Esta era la segunda vez que cerrábamos el negocio y se reinauguró la nueva panadería, como lo había soñado:   Un Local con 72 metros cuadrados. La fábrica disponía de amasadora, sobadora (pequeña) y picadora de tacos. 120 bandejas para pan. 22 moldes para sándwich de diferentes tamaños, estantes, nevera para almacenamiento del procesado crudo, dos (02) hornos de 10 bandejas cada uno. Al frente, área de ventas, nevera exhibidora de charcutería, rebanadora charcutera, mueblería en madera y aire acondicionado. En el patio: 6 bombonas de gas de 45 kg c/u. y las unidades del aire acondicionado.

Pepsi y Coca-cola, cambiaron a neveras grandes de dos puestas. Pastor y Carabobo (lácteos y jugos). Chiclets Adams, Jacks, Savoy, Plumrose, quesos Frailert y otros viajeros, empezaron a surtir el nuevo negocio, que con toda propiedad podíamos llamar Panadería Any.

Los clientes respondieron al llamado y el crecimiento del negocio era una total satisfacción.  Desafortunadamente la cantidad de equipos elevó la demanda de energía y sufrimos bajo nivel de luz.

Para hacer funcionar la amasadora había que desconectar las neveras.  Como panorama teníamos nuevas deudas, sin carro con que apoyarnos (taxi) y, necesitábamos urgentemente ingresos sustentables.  La empresa eléctrica indicó que debíamos comprar un transformador con capacidad de 12.000 KVA.

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