Con créditos podemos

Los bajos niveles de luz interrumpían el funcionamiento de La nueva panadería.   Necesitábamos instalar un Transformador para retomar el ritmo. Desmotivados por el panorama, asustados por los compromisos adquiridos en la remodelación del local y felices por quedar embarazados de nuestra segunda hija, Luisanny.    
  
Las entidades Bancarias lanzan al mercado los Créditos Flas o préstamos personales.  Con una llamada telefónica podías solicitar dinero y fijar cuotas (hasta 48 meses) de pago.  El banco modernizo el crédito y en una sola tarjeta ofreció tres (03) líneas paralelas:      

  • Un monto $$$$$ para uso diário: zapatos, roupa, restaurantes, farmácia.
  • Duplicó ese monto $$$$$ Para línea blanca o marrón: neveras, cocina, tv, aires acondicionados, muebles.
  • Triplicó la cantidad asignada $$$$$ para avance de efectivos, directamente a tu cuenta bancaria.

varias tarjetas de credito
Los préstamos por tarjetas de crédito tienen una estrategia de uso sin recarga de intereses por 30 días.  Establecen un día de cierre (facturación) y una fecha tope para pagar.  Puedes comprar mercancía en la primera semana después del cierre o facturación, aprovechando los 30 días aproximados, para vender la mercancía, cobrar y pagar el compromiso, usando el dinero del banco. 

El algoritmo señala el movimiento de tu cuenta (tarjeta) y es de mucha ayuda para aumentar el límite de crédito.  Por ejemplo, con 500 en moneda local como límite de crédito, y aun disponiendo del dinero virtual o físico para pagar las compras; usamos la tarjeta de crédito.   Esperamos unos días, reponemos el monto al banco para disponer nuevamente los 500 de crédito.  Al repetir esta acción dos o tres veces en el mes, antes de la facturación; el algoritmo detectará insuficiente el monto del crédito, aumentándolo automáticamente.     

Crédito es el dinero que aporta una institución financiera, previo a estudios de riesgos, comprobación de ingresos y firma de acuerdos, estableciendo interés y tiempo de pago.

Son actividades que nos acompañan a lo largo de la vida, decisiones que pone a prueba compromiso, responsabilidad, sacrificios y esfuerzos por querer cumplir.  Las deudas no son malas, por el contrario, nos hacen más productivo y alcanzamos en menor tiempo los objetivos.    Cuando aceptamos préstamos podemos obtener electrodomésticos, vehículos, remodelación de vivienda, comprar un terreno o casa y a nivel de empresa ayudar el crecimiento del negocio.

Eventualidades como perder el trabajo o enfermedad familiar, pueden ocasionar sobreendeudamiento, baja capacidad o dificultad para pagar los compromisos adquiridos, generando intereses de mora y aumentando la deuda.   Debemos estudia los pros y contra antes de aceptar un crédito bancario y comprender que las deudas nos afectan la estabilidad financiera y la salud mental, ocasionando estrés.  

De nuevo al tema.  Con dos tarjetas platinum y unas llamadas telefónicas logre Crédito Flas para comprar el transformados con 4 años de garantía. Se necesitaron pararrayos, corta corriente, barra de aterramiento, cablería y un poco de cosas más. Wolfang y su empresa instalaron el equipo que le devolvió la vida al negocio y extralimitó nuestra capacidad de pago. 

Las ventas en el negocio eran buenas, pero no suficiente para pagar las deudas.   Cubríamos el monto mínimo de la facturación mensual (tarjetas de crédito), de esa forma repetíamos todos los meses por mucho tiempo.   Optimistas, trabajando intensamente y agotados.      

Caminando por el centro de la ciudad recibí un folleto, una invitación para emprendedores.  Asistí a la charla, una empresa de telecomunicaciones que ofrecía para la zona, incorporar Ciber ​​como extensión de negocios.   Nos asignaron tres (03) equipos para llamadas nacionales e internacionales, una alianza que permitió ingresos poco representativos con mucha movilidad, atrayendo clientes.   

Las deudas no se podían pagar, los intereses bancarios nos estaban desesperando. De vuelta al volante manejando autobús y taxi, pero esta vez no tenía vehículo propio, debía cancelas cuotas diarias por alquiler de las unidades.   Fue difícil aguantar el cansancio de trabajar día y noche (24 horas).     

Las paradas eran para ir al baño, comer; dormir por espacios cortos de 3 horas y volver a las calles. Veía salir el sol y ocultarse la luna.   Fabricaba el pan (crudo) y de vuelta a las calles.   Mi esposa, dejaba crecer el pan, lo horneaba, atendía las niñas (hijas), a los proveedores y las ventas (publico).   Aunque parezca increíble, le pusimos corazón.

Dicen que cuando no perteneces a un lugar la circunstancias te obligan a salir de él.   Qué difícil es verle la cara a quienes te acompañan cuando las ideas se agotan.  Mostrar ánimo, confianza y fe de la que no se tiene (lenguaje corporal).  Salía a trabajar taxi y me detenía para hacer ejercicios: abrir y cerrar la boca (varias veces), soltar los hombros y mover la cabeza de lado a lado para quitarme tensión.  Predisponía, como debía caminar, que tono de voz usar y pintaba una sonrisa en mi cara, antes de regresar a casa.   Me acercaba a mis hijas les daba un beso y tenía que conformarme muchas veces con verlas dormidas

No conseguimos socios que inyecta capital al negocio, pero si logramos vender la panadería. Recuperarnos, vivir el proceso de duelo, adaptar nuevas rutinas de vida.   

Sufrí crisis de tensión.  En un momento picos altos y media hora más tarde se desplomaba a niveles muy bajos o viceversa.   Me atendieron Internistas, cardiólogos y nutricionistas, pero era extremadamente arriesgado suministrar tratamiento, solo aspirina, dieta y ejercicios. Diagnosticada como tensión emotiva o incapacidad para reaccionar o los acontecimientos.

Debía controlar las emociones: tristeza – alegría – rabia y ansiedad.  Todas podían ocasionar tensión baja con picos altos o tensión alta y caídas repentinas.   No es tarea fácil neutralizar las emociones, pasar la página, aprender a perder.   Bajar la intensidad, darles poca importancia a los eventos.  Las recomendaciones fueron: auto control (meditación), ejercicios, buena alimentación y darle tiempo al tiempo para recuperarme.

En comunión con Dios dije: Escojo a mi familia entre miles de opciones y sé que las palabras se las lleva el viento y la memoria olvida.  Escribí nuestra historia, líneas llenas de coraje, fuerza, pasión, amor y sacrificios.  Estrategias para enfrentar obstáculos y herramientas para continuar la vida.  Y lo recuerdo como si fuera ayer, porque Analís tenía un poco más de 6 años y Luisanny 18 meses.  


Te puede interesar:

Vision de negocio
El punto caliente en pan
Panaderia-logros-y-fracasos