Escuchar lo que queremos

Queremos escuchar solamente opiniones que confirmen nuestras ideas, valores y experiencias.   En la práctica, desarrollamos una actitud de cierre frente a todo lo que cuestione o ponga en tela de juicio lo que pensamos.  

Construimos la idea de tener la razón y nos apoyamos en personas que piensan o actúan igual a nosotros y de los entornos que nos rodean.  “La gente no quiere la verdad, solo que le digan lo que quiere escuchar” – Friedrich Nietzsche.

Las neuronas se encargan de procesar los sentidos y buscar las diferencias entre lo imaginario y lo real.  La corteza cerebral, explora sensaciones que nuestro cerebro interpreta para generar respuestas adecuadas (recibir y procesar información). Dicho de otra forma; percepción y comprensión del entorno a través de los sentidos.

reunidos en una fuente de soda, ella y el conversan muy gratamente

La atención selectiva permite concentrar información específica, mientras descarta otras irrelevantes como creencias y opiniones. Filtra, qué estímulos merecen mayor atención y cuáles no, para adaptarlo a las necesidades.  El cerebro dedica sus recursos cognitivos para procesar los datos de forma rápida y precisa evitando la sobrecarga cognitiva  Estamos abarrotados de información y es imposible procesar todo lo que ocurre a nuestro alrededor.   El exceso de información nos satura y estresa, como medida de protección nos bloquea. Dejamos de percibir la realidad de manera adecuada, disminuyendo la información que se requiere, retiene y se utiliza. 

En el flujo de información la opinión se confunde con hechos, el fenómeno de la mitomanía gana fuerza, para crear realidades y fabricar evidencias.   Conscientes o no; la poca vergüenza, el engaño y la mentira se normalizada.  Cuando la mentira parece verdad; la información es claramente manipulada y la realidad es ignorada.  

Poco nos interesa encontrar la verdad; lo que queremos es confirmar que tenemos la razón y empleamos cualquier medio para lograrlo.  Predisposición o tendencia en buscar evidencias que validen lo que pensamos o creemos.  Actitud que nos aleja del crecimiento personal, nos priva de ampliar conocimientos para encontrar y aceptar la verdad.  

Escuchar lo que se quiere y entender lo que se cree, es un proceso donde los pensamientos dominan la mente.  Un problema de comunicación muy común por falta de escucha; incapacidad para interpretar o prestar atención a lo que se está diciendo.   Escuchar para responder, es una predisposición o impulsividad por sentirnos atacados.  En otros casos, escuchar y entender lo que se cree, es una conducta o agilidad mental para confundir y conseguir lo que se quiere.

Las regiones cerebrales encargadas de escuchar y hablar actúan por separado, según estudios en neurociencia integrativa de la Universidad de San Francisco.  Nos cuesta escuchar de manera activa y necesitamos un espacio de tiempo, para razonar y dar respuesta acertadas.

Escuchar lo que queremos, es un tema muy estudiado para captar atención y apoyo.   Una estrategia para manejar la opinión e influir en lo político y social; utilizado en cargos gerenciales, manejo de personal, redes sociales, publicidad y ventas.  Es tan cotidiano como enamorar, necesario para hacer y conservar amistades y está relacionado al arte de mentir o decir lo que otros quieren escuchar.

¿Quién se presenta en el trabajo diciendo, ser lento, desconcentrado, poco empático, mal encarado y gruñón?  Intenta enamorar afirmando ser poco familiar, egoísta, fiestero, impulsivo y desconfiado.  ¿Puedes asegurar vender un producto diciendo que no lo necesitan y es caro?  ¡No escribo sarcasmo!  Para lograr ciertos objetivos, se necesita decir lo que otros quieren escuchar.

Un viejo amigo conto tener importantes estudios universitarios y muchos años de experiencia sin haber alcanzado cargos gerenciales.  Un tanto contrariado y en desacuerdo al ver como compañeros de trabajo eran promovidos, señaló no tener suerte.

¡No es cuestión de suerte, es venderse mejor!  Decir lo que piensas del trabajo o la empresa, te aleja del objetivo.  Debes aprender a decir lo que los gerentes quieren escuchar relacionado al interés de la empresa.  Demostrar manejo de personal; con propuestas o mejoras que se interpretan en ganar tiempo.  No es otra cosa que decir lo que el personal quiere escuchar, calmar sus inquietudes, negociar sus demandas y aceptar que no está en tus manos cumplirlas.  

Escuchar lo que queremos es un hábito tan natural como escoger música, elegimos ritmo asociados a nuestro estado de ánimo y letras que nos conectan con experiencias del presente y pasado.  La usamos para drenar felicidad o euforia y para disminuir la ansiedad por estrés de situaciones difíciles.

En las redes sociales, encontramos innumerable contenido que buscar aumentar visitas.  Los algoritmos hacen mediciones que muestran las preferencias del público, lo que queremos ver y escuchar.   Es notorio los mismos mensajes con pocas variables repetidos en diferentes autores.  Aun cuando la utilizamos como medio de distracción, debemos separar las opiniones de los hechos y verificar la información que apoyamos o compartimos porque de alguna forma indican lo que somos y como pensamos.  

Para lograr una comunicación efectiva y construir relaciones interpersonales duraderas, debemos bajar el volumen mental, disminuir el flujo de pensamientos, tener empatía para lograr una conexión con la otra persona y practicar escucha activa.

Para resolver un problema personal podemos:  ceder lo arrogante, aceptar errores, proponer ideas, comprometernos al cambio, ofrecer disculpas, ganar confianza y sin duda; decir lo que el otro quiere escuchar.   Son frases muy relacionadas e importantes herramientas de vida: Escuchar lo que queremos.    Decir lo que otros quieren escuchar.


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