A donde vas dinero 

Abundancia, es disfrutar de los recursos para vivir con privilegios.  No se trata de ganar más dinero, es cuestión de gastar menos.   Debemos cuidar, valorar, dar buen uso y aprovechar al máximo los recursos recibidos, demostrando gratitud con humildad, porque detrás de cada bendición hay esfuerzos, agotamiento físico y mucho trabajo.

billetes regados sobre una mesa

Cuando no tenemos absolutamente nada que comer, es cuando logramos entender que somos privilegiados y que la abundancia comienza desde los alimentos.    

Al administrar la empresa hogar, priorizamos alimentos y dejamos para después otras necesidades que la familia o la casa requieren.  Proveer de alimentos no es aparentar, ni ser avaricioso.  Es una demostración de amor y no estimamos en gasto para surtir la nevera, brindando a la vez bienestar, seguridad, alegría y paz.  A barriga llena corazón contento.

Vivimos aferrados en buscar ofertas.  Ahora, no compramos en un solo sitio, alteramos las rutinas, los Algorismo de mercados.  Acudimos a ferias de hortalizas, carnicerías porque brindan mayor higiene y carnes más frescas que los supermercados.   Negocios de charcuterías por variedad y precios.  Y hasta el café, lo encontramos en mercados populares, recién molido, evitando la mezcla de palo y yerbas que traen los empaques de marcas comercializadas.

Intentamos comprar todos los alimentos de una sola vez para liberarnos de esa preocupación.  Pero ¿Que estamos haciendo mal?  ¿Porque tiramos alimentos en la basura?   En el pasado, he culpado de mala cabeza, ingratos y flojos a quienes desperdician alimentos, bien sea por su descuido o incapacidad.   Desmotiva, molesta y da tristeza ver como el esfuerzo de tanto trabajo termina en la papelera.   Dicen, que es de mala suerte botar alimentos a la basura.  Que no tiene perdón de Dios y que es lo opuesto a la bendición.

Cocinar una olla de arroz que nadie se comió, tiene solución; preparar croquetas.   ¿Acaso compramos arroz para dar de comer a gallinas, palomas o perros?  ¡Peor aún, para tirarlo a la basura!  

Mas allá de culpar al ama de casa por esta acción, debemos reflexionar en la cantidad de alimentos que se compra y la capacidad de respuesta.   Por ejemplo, compramos 2 kilos de zanahorias y escogemos las más bonitas, pero en días se marchita, se pudren y terminas consumiendo zanahorias feas, arrugadas.  Es preferible hacer compras semanales o puntuales, para consumir alimentos frescos.

Capacidad de respuesta, es organizar, separar, priorizar los alimentos más delicados para evitar pérdidas. Imagina comprar las frutas; patilla, melón, durazno, fresas, cambur, en fin. En un día no se pueden consumir todas.  Congelarlas sería una opción, pero si no tienes espacio en el congelador.  La culpa es compartida, tanto el ama de casa como quien organiza las compras deben tomar medidas en un trabajo en equipo.   No vamos ahorrar más dinero comprando ofertas, si los alimentos terminan en la basura.   Corrigiendo este mal hábito, lograremos evitar conflictos familiares y proteger el dinero.

Pichirre, tacaño, problemático.  Así culparon a un amigo que llamo la atención por un rollo de papel toallet que cayó en el vaso sanitario.  Claro está no fue intencional.  Quien va querer dejar caer el papel en la poceta.  Además, no se puede recoger, ponerlo a secar e intentar usar.  La esposa expresó: tanto problema por un rollo de papel.  La suegra dijo:  le compro otro rollo y se acaba el problema.  Pero nadie se lamentó de lanzarlo a la basura, porque había más. 

La abundancia es contradictoria, está llena de vanidad, egoísmo y conflictos.  Quien no la trabaja, no la valora.  Podemos intentar enseñar con ejemplo, sabemos que el individuo se adapta mientras necesita y esta supervisado, pero una vez, das la vuelta, se le olvida; se hacen los locos e incluso actúan a propósito.  Todo cambia cuando somos proveedor.

No salgo de casa sin llevar mi recarga de agua y de seguro puedo comprarlo en la calle.  Utilizo el dorso de los papeles usados (reciclaje) para escribir mis ideas.  Cada termino de año escolar, deja innumerables cuadernos a medio uso.  Con esos cuadernos se pueden iniciar el próximo periodo escolar o usar para escribir notas, hacer tareas, en fin. Porque desperdiciar y echar a la basura los recursos.

Comemos antes de salir de casa.  Cuidamos con celos el peso (salud) tratando al máximo de ingerir comida sana y disminuyendo chucherías (azúcar).  De que sirve cuidar el dinero y descuidar la salud, si todo va a terminar en medicina y médicos.

Conocí al amigo Pepe de la Urbanización Bella Vista y entre tantas cosas que se conversa para distraer la espera; se quejó del alto consumo en combustible que genera su camioneta Trail blazer.   Es comerciante, tiene una quincallería en el mercado municipal de Maturín.  Le pregunté porque una camioneta, para que la usas, “desde siempre me han gustado los carros grandes° respondió agregando que antes lo usaba para salidas familiares y las compras del negocio, pero ahora casi no la usa por el problema de combustible.   Amigo Caldera continúo diciendo °voy de ida y regreso en bus al trabajo, porque la gasolina no me alcanza para mover la camioneta°

Un carro grande, ocasiona mayor gasto en Póliza de Seguro, el mantenimiento es más elevado, Mas alto el monto en caucho, en todo.  ¿Un carro pequeño le darías igual uso y menos gasto?  Le comenté agregando, cuando necesites salir en familia, alquilas un carro grande y listo.   Incluso por seguridad, me imagino que debes andar asustado cada vez que sales con tu camioneta. 

Cambiando de ideas; todos soñamos tener casas grandes y las merecemos. Claro que casa grande representa mayor monto en reparaciones y mantenimiento (pintura, limpieza) con una casa pequeña se vive igual, al final llegamos viejos y solitarios con una inmensa casa.

Bien sea por modernismos, superpoblación o condición económica; cambiar los modelos del pasado y adaptar nuevos estilos de vida, aprovechando los recursos y evitando desperdicios, son claves para una vida libre de estrés y mejor rendimiento del dinero...

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