Los rápidos y los rapiditos de parejas
Los rápidos son una
parte del río con aguas turbulenta. Las
rocas y los desniveles aumentan la velocidad y fuerza del agua formando olas. En
el Rafting los deportistas utilizan balsas o kayaks y para el hidrospeed
usan tablas de buceo.
La palabra rápido
y su diminutivo rapidito, tienen tanto uso en nuestro lenguaje, por ejemplo:
una línea de taxi de San Felipe en Venezuela, bastante popular por ofrecer
servicio de transporte con tarifas muy bajas. Ofreció un modelo de negocio que
daba oportunidad de empleo e incorporaba una flota de vehículos desactualizados,
esta actividad muy bien aceptada por la población, solo fue posible con el subsidio
de la gasolina.
Tal vez coincida
con algunos en pensar que los rapiditos son esos favores que te piden sin
intención de pagar un servicio y, vemos venir conocidos que nunca te llaman ni saludan,
pero caen como paracaídas para que les soluciones un problema, utilizando la
frase eso para ti es rapidito, no como alago por tu habilidad o experiencia,
más bien quieren decir que no te va a costar tiempo ni esfuerzo en hacerlo. ¡Viveza criolla no!
Una palabra o
frase del lenguaje venezolano puede servir en diferentes escenarios y lo
entendemos a la perfección. Cuando un
familiar quiere que le acompañes a una diligencia tediosa, te convencerá diciendo:
“ya fui antes y me han atendido rapidito” cuando en realidad eso va a tardar
una eternidad.
Rápido o rapidito
son palabras de uso coloquial. El tiempo
pasa muy acelerado para quienes estudiamos, realizamos deporte u otra actividad.
Casi no tenemos tiempo en la vida familiar; el trabajo, los hijos, las
responsabilidades de la casa, socializar con amigos, parientes, descansar y atender
la pareja; no por casualidad se colocada de ultimo en la oración.
Comprender que nuestra pareja se estresa o agotada y necesitamos también que nos entiendan cuando no damos más o caemos acabados de cansancio. Para todo hay solución excepto la muerte dice el refrán. Los rapiditos en la pareja son eso encuentro íntimos para recordarnos que estamos ahí. El famoso rapidito antes de que los niños se levanten o porque no puede llegar tarde al trabajo.
En la intimidad de
pareja es una actividad sexual de corta duración que se estima entre dos y
cinco minutos. Rápido y furioso como el nombre de la película
para inyectarle humor al drama.
Los especialistas
recomiendan considerar extender el preámbulo para garantizar la salud vaginal y
de la uretra (lubricación) evitando posibles lesiones.
Los rapiditos en
la pareja liberan endorfinas; hormonas del placer que produce sensación de
bienestar, alivio del dolor y estimulan la felicidad.
Los rapiditos como
única forma de encuentro sexual en parejas estables pueden limitar la
creatividad, estableciendo rutina predecible, pueden causar apatía o disminuir
el deseo sexual; frustración, insatisfacción o nula iniciativa en los encuentros.
Si la pareja no coincide
en el deseo o no logra encender las ganas, el desempeño ocasiona estrés. Es predecible el alejamiento y la perdida de
la conexión de pareja. La negativa más común
es creer que esta situación no nos afectar, es difícil reconocer y aceptar debilidad de pareja o problema de cama.
Dialogar voluntariamente
en pareja para escucha y exponer las necesidades, ideas y sugerencias, sin
buscar culpables.
Unas opciones
viables es dejar los hijos con un familiar de confianza y escapar de la
rutina. Las sorpresas pueden refrescar y revivir las
pasiones. Ser creativo, tener
disposición y ponerle ganas. Ahora bien,
si la economía familiar no lo permite, quedarse en casa y participar en juegos de
contactos (tocar acariciar), utilizar miradas como seducción; dejar la piel
mojada después de bañarse, insinuar, pero no acelerar. Es mucho más gratificante tener pocos
encuentros intensos que muchos encuentros vacíos…
Fingir excitación u
orgasmos es frustrante no ayuda en nada y el desinterés es notorio con un
lenguaje corporal totalmente apagado. Recuerda
cuando no se quiere (falta de voluntad) no se puede.
Los rapiditos son
atajos, bien sea por complacer o satisfacción propia, dejan una sensación de que
algo faltó; más carisias, mayor intensidad, pasión; conexión y tiempo. Sobre todo tiempo para quedarse luego de,
es incluso el que menos dedicamos y que rompe en pedazos nuestra relación de
parejas. Un ligero sabor de haber forzado el
encuentro.
