En el 2010 aproximadamente comencé a escribir; a crear historias, desarrollando contenidos con la intención de motivar principalmente en mis hijas la lectura. Inicié en las redes sociales, luego incursioné en programas de radio; buscando el punto de encuentro para conectar público y seguidores.
En el 2016,
problemas económicos me alejaron del objetivo y estuve retirado por varios
años. A finales del 2022 me trasladé a
Sao Paulo en Brasil y dos años más tarde tomando la idea de mi hermano Jacobo
que vive Venezuela, creamos un blog con temáticas de vivencia, crecimiento
personal, música y educación.
¿Que por
qué les dijo todo esto? Cuando trabajamos la panadería el equipo o personal
crea una camaradería tal que permite contarnos vivencias para hacer una jornada
dinámica y animada; claro está, cuando el trabajo demanda rapidez y ejerce alta
presión nadie habla, lo único que se escucha son los motores de las máquinas.
Saber
amasar es la experiencia y los cuidados de combinar ingredientes para lograr
mejores mezclas en bizcochos o masas de pan: sabor, humedad, aroma y textura;
las exigencias que generan placer. Asi
surge esta idea de combinar en un blog dos temáticas, vivencias y recetas con
lo amargo y dulce de la vida. Una forma
de romper el hielo, distraer y compartir.
Ahora, vamos a lo que nos interesa.
Pie o masa prefermentada
En las panaderías
antes de amasar, calculamos la cantidad de pan que necesitamos hacer, por lo general
producimos un poco más de masa que recebarnos para apoyar la fermentación de la
siguiente preparación.
La levadura
en pasta, esta refrigerada y adormecida.
La levadura instantánea está controlada y necesita tiempo para
activarse. La masa reservada que
llamamos pie, es un cultivo de levaduras activas y muy agresivas; su objetivo
es acelerar la fermentación y ganar tiempo porque la masa crece mucho más
rápido, a la vez que se ahorrar dinero colocando menos cantidad de levaduras (bien
sea en pasta o instantánea) en la preparación.
La masa de pie en la panadería, contiene agua, harina, azúcar, sal, levaduras
activas que aportan sabor al pan y fuerza a la masa.
Debemos
tomar en cuenta que una masa de pie vieja, presenta fuerte olor de fermentación
y alcohol y se torna ácida, lo que puede alterar negativamente el sabor final
del pan. Cuando acaba la jornada o
producción en la panadería, se lleva en la nevera la masa o pie que vamos a
utilizar en la primera preparación del siguiente día, el frio controlado,
retarda, adormece, frena un poco la acción de la levadura.
¿Qué hacer
cuando no tenemos pie y necesitamos que el pan crezca rápido? Colocamos mayor
cantidad de levadura a la preparación.
Hay que considerar que esta práctica afectar el sabor final del pan y
genera mucha acidez estomacal.
¿Cuánto de pie podemos usar en cada preparación? Esto lo va a determinar el maestro panadero, algunos
sugieren no mayor al 10% del peso total de la masa que se va a elaborar.
Ahora bien, en casa el panorama es muy distinto, pero podemos preparar pre-fermento y aprovechar los beneficios que aporta en sabor, conservación y textura. Nos ayuda acelerar el tiempo de levado y disminuir la cantidad de levadura en las recetas, ahorrando dinero.
El pre-fermento en el pan artesanal es agua, harina y una mínima cantidad de levadura,
que se prepara con 6 u 8 horas previas a la elaboración de la masa. Se puede mezclar en un recipiente y dejar al
aire libre (respiración aeróbica) o mezclar en un recipiente y tapar con bolsa plástica
(respiración anaerobia) esta última para la formación de ácido láctico que
prolonga la conservación, aportando sabor y aroma al pan horneado.
Evito
colocar azúcar en la elaboración del pre-fermento; porque las levaduras
transforman esa azúcar en alcohol etílico y aun cuando se evapora en el
horneado, su aroma en el pan no me gusta.
Esto de hacer pan es un aprendizaje continuo, ensayo y error. Les aseguro encontrarán mejores resultados
aplicando pre-fermentos en sus recetas.
Les comenté
del uso de pie en panadería para lograr diferenciarlo del pre-fermento en el
pan artesanal. El pie, lleva todos los
ingredientes de la receta en una porción de masa (tiene sabor); el pre-fermento
solo lleva agua, harina y levaduras activas.
En el pan artesanal, debemos analizar los ingredientes de la receta como un todo y a la
vez separar cantidades para cada proceso.
Es decir, una parte de esa receta va destinada a el pre-fermento. Con el resto de los ingredientes vamos a elaborar
la masa, tomando en cuenta que a esos ingredientes le vamos a incorporar el
pre-fermento que elaboramos con 6 u 8 horas de anticipación.
Receta para 2.200 gr de masa
Harina Panadera 1.300
gr
Agua
300 ml
Leche de vaca 200 ml
Azúcar
300 gr
Sal
5 gr
Mantequilla 40 gr
Huevo
01
Vainilla
--
Esencia mantecado --
Levadura
instantenea
20 gr.
Proporcion para elaborar el pre-fermento. Usaremos de esa receta 300 gr de harina con un 70% de humedad: 200 ml de agua aproximadamente y vamos agregar solo 3 gr. de levadura
instantánea. Mezclamos en un bol y sellamos
con bolsa plástica, amarrada con un cordón, cinta o tira, esto para evitar la entrada
de aire.
A todo este bla bla bla se resume que en la elaborar de la masa vamos a pesar solamente: 1000 gr. de harina, 100 ml de agua con 17 gr de levadura porque con los 503 gramos de pre-fermento se van a completar la receta, por supuesto el resto de los ingredientes no sufrirían ninguna alteración. Realizado el proceso de esta manera garantiza que conserva su sabor con una técnica que mejora la apariencia, suavidad y conservación del pan.
