Dejando huellas 

Los padrinos son personas que se compromete a cuidar, brindando consejos de apoyo y protección; comparten experiencias, ofrecen oportunidades y mejoran las condiciones de otros.

En el ámbito religioso, se escoge entre las amistades para acompañar al niño(a) en la ceremonia de bautizo.  Los padrinos asumen la responsabilidad moral, espiritual y económica de guiar y adoptar, por si los padres llegan a morir o faltar.  Se le enseña al niño(a) que su padrino, es una figura paterna.   Esta tradición aún se conserva y el ahijado pide la bendición como señal de aceptación, gratitud y respeto.  Es un acto incondicional, silencioso e invisible, sin gloria ni reconocimientos, no se espera nada a cambio.

pluma blanca sobre la arena

Un padrino puede ser alguien que protege y ayuda a un empleado a integrarse en el trabajo.  Estimula, vigila orienta; ofreciendo herramientas para su crecimiento personal y profesional.  Esta acción puede ser desinteresada o no, tiene méritos y es reconocida dentro de la empresa.  

En lo artístico sea cantante, un programa de radio o el lanzamiento de un libro.   En el deporte e incluso las fundaciones de ayuda social; son ejemplos de cómo se ha transformado la figura para respaldar; apoyar, sostener, encaminar y proteger a personas o productos.  Este nombre de padrino ha evolucionado y ahora lo conocemos como mentores o patrocinantes; conservando la misma intención con sentido publicitario.  

Padrino, son personas afortunadas, con visión de futuro.   Esa habilidad de reconocer oportunidades empleando conocimientos, perseverancia y determinación que les permite alcanzar objetivos en menor tiempo y no quise decir; de manera fácil.

Cuando todo anda bien crece la confianza y la felicidad.   Una relación de pareja con sus altos y bajos, pero estable.   Seguridad laboral que garantiza educación a los hijos; un techo donde dormir, diversión, recreación, en fin, protección.   Cuando todo anda bien, valoramos lo que tenemos porque sabemos cuánto cuesta alcanzarlo; pero a la vez sentimos estar en deuda con la vida.  Es una necesidad de retribuir como gratitud por lo se ha recibiendo.  Mientras das; el entorno (aura) enriquece, como un imán atrayendo buena vibra y energías positivas.   Ley de dar y recibir.

La vida da vueltas y a veces nos pone a pruebas.  En mi recorrido hacia el trabajo, voy saludando a todo aquel que se asoma por el Camino.   José que abre temprano su bodega. Patricia que espera frente de su casa el transporte escolar.   En la parada los vecinos con unos que otros rostros nuevos, pero esta vez, llamo mi atención una chica joven, que no era sueño, tenía tristeza. 

Algunas veces la veía de ida al trabajo y otras de regreso en el bus.   Uno observa el lenguaje corporal y sé que no era pereza, podía ser cansancio; lo cierto es que no encontraba descifrar porque de alguna forma u otra todos tenemos problemas.

Sentada en la plaza 7 la encontré llorando y me acerqué.  Te puedo ayudar le dije.  Sin levantar la cara, en silencio giro la cabeza de lado a lado.  Me quede ahí esperando, dándole espacio y tiempo, ni compasión ni lastima, solo quería transmitirle paz.   Me acerco porque me recuerdas cuando llegué a esta ciudad, comencé hablarle al viento.  Vine a trabajar, vivía en un cuarto triste y vacío.  Me costó mucho adaptarme, hacer amistades.  La angustia de tantas dudas no me permitía dormir, tampoco me daban ganas de comer.   Pasaba horas y horas pensando y devolverme no era una elección. 

Hablaba en voz alta, suspire y continue diciendo, hay momentos en la vida que se hacen extremadamente difíciles y sé que me estas escuchando.  Levanto la cara y con mucho esfuerzo ofreció una leve sonrisa, pero no pudo decir ninguna palabra.   Tranquila todo va a mejorar, es cuestión de tiempo y fe, en mi intento por calmarla.

Vine a esta ciudad y empecé a estudiar, pensando que podía trabajar, pero no lo conseguí.   Mi familia no tiene como ayudarme y me van a desalojar de la residencia; son los pasajes, la comida, se quedó muda un rato y luego dijo; necesito trabajar.

No pidió dinero, no pidió comida, hablaba su corazón y así lo sentí.  ¿Qué sabes hacer? ¿Qué trabajos tienes en mente?  No mucho contesto, pero puedo aprender ¿Has comido algo?  Su silencio decía que no.  Cerca conozco algunos amigos, hay un abasto, una venta de comida, una panadería y una ferretería, vamos hablar con ellos a ver cómo te pueden ayudar.  

De inmediato no conseguimos nada, solo esperar por una vacante y una llamada.  Le ofrecí comer y mientras lo hacía le propuse pagarle su residencia y ayudarla con los gastos mientras conseguía trabajo. 

Para ese tiempo estaba divorciado y entendía lo difícil que la estaba pasando, conmovido a la vez pensaba en mi hija. Vengo de abajo, conozco de cerca la pobreza; la impotencia de querer hacer y sentirse derrotado. Con Desirée; no hubo romance, ni sexo, ninguna otra intención más que una buena amistad.  Nunca a nadie le conté esto, por qué no necesito créditos.  Efectivamente ella comenzó a trabajar y los gastos que no alcanzaba cubrir me ofrecí para apadrinar sus estudios.

¡Les dije que la vida da vueltas! ella se graduó en Ingeniería Civil, trabaja y le va muy bien; pero ahora que mi hija comenzó a estudiar en la Universidad; Desirée se ofreció para cubrir los estudios de mi hija.  

Me sorprendí gratamente, nunca llegué a pensarlo; intenté persuadirla, pero decidió retribuir el gesto y devolverle a la vida lo que la vida le había dado.   Cualquiera se compromete, lo difícil es, poderlo cumplir.  Historias que dejan huellas.  Julio del 2017, subió a mi taxi y así lo conto. 

Conversando por aquí y por allá sobre bloguero  surgió la idea de crear una tropa.   Palabra que utiliza la emisora de radio Rumba; es lo más parecido a los grupos de amigos en las redes sociales.   Recreando la historia de Desirée; permitió fusionar estas ideas y diseñar una propuesta.

Voluntarios, amantes de la lectura que apoyan nuestros artículos; amigos y familiares comprometidos en seguir cada publicación y compartirlas en sus redes sociales, estimulando en otros la lectura.  Son Padrinos y madrinas (sin fines de lucros) con la libertad de opinar y proponer ideas que permitan cruzar la barrera de lo imaginario a lo posible; aportando buenas energías.

Tú que estás del otro lado de la pantalla, puedes participar dejando huellas.  Si deseas ser voluntario del blog y unirte a este equipo, envíanos (comentarios) tus datos y redes sociales para contactarte.

Las grandes ideas se logran con pequeños aportes de muchos voluntarios en acción.

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